El Aloe vera, esa planta milenaria conocida en muchos países con el nombre de sábila, forma parte de la vegetación de la mayoría de nuestros parques, jardines o terrazas. Sabemos que en el mercado hay infinidades de productos que contienen aloe vera, sin embargo son pocos los que se aventuran a utilizarla en su forma natural.

A pesar de que si es cierto que tiene muchísimas propiedades, también es cierto que de entre las mas de 250 especies existentes de esta planta, apenas unas pocas son las que realmente son beneficiosas para nuestro organismo. Algunas pueden incluso ser tóxicas y dañar nuestros riñones si se las llegara a consumir.

Como ejemplo claro, tenemos el caso de las setas; pueden ser muy ricas y sanas, pero algunas, si no tienes el conocimiento suficiente para identificarlas y diferenciarlas de las comestibles, te pueden llegar a matar. De hecho, cada año, sobre todo en las épocas de recolección de setas, hay una gran cantidad de intoxicados y desgraciadamente alguna que otra muerte, por el consumo accidental de especies venenosas.

Es por eso que hoy, les enseñare algunos de los beneficios del aloe vera, pero también, e igual  importante, les enseñare a identificar las especies que se pueden utilizar.

 

Aloe vera propiedades:

Aloe Barbadensis: considerada por algunos como un verdadero botiquín natural de primeros auxilios, es la especie con más propiedades medicinales y curativas. Muy rica en minerales, aminoácidos, vitaminas, enzimas. En españa suele ser también una de las especies mas fáciles de encontrar.

 

Aloe Maculata (A. Soponaria) Sobre todo se utiliza para uso cosmético y decorativo, ya que es una de las especies de aloe más bonitas. Rara vez se utiliza con fines medicinales.

Aloe Arborescens (A. Candelabro) Se utiliza tanto para uso cosmético como par uso medicinal. Muy eficaz par el tratamiento de quemaduras y se le otorgan propiedades anticancerígenas

Aloe Ferox (A. Feroz) Se utiliza sobre todo como laxante natural

 

Beneficios del aloe vera:

  • Hidratante natural de la piel
  • Cicatrizante y regenerador celular
  • Elimina manchas de la piel producidas por el sol
  • Regula la función intestinal y previene el estreñimiento gracias a la aloina y aloeoleína.
  • Previene el envejecimiento prematuro de la piel y la aparición de arrugas
  • Previene y mejora las ulceras gástricas e intestinales.
  • Disminuye la acidez estomacal.
  • Las saponinas y fitoesteroles que contiene le otorgan un poder antiséptico y antiinflamatorio.
  • Si se frota sobre la piel afectada, calma el picor luego de la picadura de un insecto
  • Elimina el acné por exceso de grasa, ya que aplicado sobre la piel limpia, absorbe el exceso de la misma.
  • Evita la caspa y el exceso de grasa del cuerpo cabelludo
  • Mejora la sintomatología de las piernas cansadas y varices superficiales

ATENCIÓN con la SÁBILA!!!

Las embarazadas deben evitar el consumo de aloe vera durante la gestación, ya que sobreestimula la musculatura uterina, pudiendo provocar partos prematuros o incluso abortos.

Como has visto, son muchas las virtudes de esta fascinante planta, y seguro que te han entrado ganas de comenzar a recortar hojas de esa planta de aloe vera que tienes en tu casa, para beneficiarte de sus múltiples propiedades. Es una sensación única la que se produce cuando te das cuenta que eres capaz  de utilizar y beneficiarte de los elementos naturales que tienes a tu alcance.  De todas formas, antes de transformarte en un chaman en toda regla,  mi recomendación es que te asegures de que el tipo de aloe que tienes puede ser utilizado tanto para el uso cosmético o medicinal, y si tu intensión es aplicártelo sobre la piel, primero te frotes un poco en una pequeña zona y esperes a ver si se produce alguna reacción.

Si sabes de alguna propiedad o uso diferente de los que te he comentado, no dudes en compartirlo!

Fuente:  M. Morales. Aloe vera, La planta de las mil caras y todas buenas. Susaeta ediciones. 2000.

 

Importante: la información es ofrecida a  efectos de  divulgación general. En ningún caso sustituye el consejo médico, ni debe plantearse como sustitutiva de la atención médica profesional.