astenia primaveralSeguramente más de una vez hemos experimentado este fenómeno que se conoce como Astenia primaveral. Yo mismo este año lo he sufrido y compañeras que trabajan en centros de atención primaria me comentan que al llegar la primavera les llegan pacientes con este trastorno a diario.

Muchos de vosotros se preguntaran a que se debe que al llegar la primavera nos encontremos cansados o alicaídos, tanto física como psicológicamente. Este trastorno se debe a que nuestro cerebro es muy sensible a los cambios climáticos y horarios,  produciéndose una irregularidad o desequilibrio en la secreción hormonal o fabricación de neurotransmisores, ambas sustancias con gran influencia sobre nuestro estado emocional y físico. Por eso, cuando los niveles hormonales o de neurotransmisores no son los adecuados, el individuo se siente cansado, somnoliento, inapetente e incluso triste y en casos muy graves hasta deprimido.

Tanto yo como otras personas imagino que nos habremos preguntado más de una vez cuales son los factores que nos hacen más vulnerables a padecer la astenia primaveral.

Muchos médicos  afirman que  la astenia no tiene relación con factores externos, sino con acontecimientos climáticos, biológicos y también de nuestros hábitos; por ejemplo, las personas que no trabajan en turnos fijos tienen mayor probabilidad de padecer astenia, debido a que sus ritmos circadianos se alteran, mientras que quienes duermen a la misma hora cada día tienen menos riesgo o aquellas personas que sufren de  estrés o no se alimentan de forma equilibrada, presentan un descenso de las defensas y cambios hormonales lo que deja como consecuencia  una persona más vulnerable a padecer cualquier enfermedad o trastorno como es el caso de  la astenia primaveral.

Después de aclarar un poco que es la astenia y a que se debe este fenómeno, viene la parte que seguramente a todos vosotros es la que más les interesa: cómo evitar la astenia primavera o mejorar este estado.

Sin duda el mejor tratamiento es la prevención ya que son muchos los factores que se vinculan a este estado. Aquí os pongo una lista de hábitos, que si se aplican, pueden ser de mucha ayuda para evitar padecer este tedioso trastorno pero lo más importante es que recuerden que es un estado PASAJERO leve que no requiere NINGÚN tratamiento farmacológico.

  1. Alimentación saludable
    Como siempre una alimentación equilibrada es la base para sentirnos con vitalidad. Una dieta rica en frutas (3-4 piezas al día, una de ellas que sea cítrico) y verduras (2 raciones de 200g cada una a la comida y cena) nos aportaran las vitaminas y minerales necesarios para mantener nuestras defensas en optimas condiciones. Hay profesionales que aconsejan el uso de complementos vitamínicos, yo no estoy a favor de ellos debido a que si consumes suficientes frutas y verduras ya este cubierto sin necesidad de ningún complemento.Evitar comidas de gran aporte energético, o ricas en grasas que para el invierno nos van bien de vez en cuando, ya que necesitamos un aporte energético elevado debido al frio, pero que con las temperaturas elevadas de la estación primaveral o más adelante estival no son aconsejables.
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  3. Beber 2 litros de agua al día
    Beber al día aproximadamente dos litros de agua ayuda a eliminar toxinas rápidamente del organismo y por lo tanto a sentirnos mejor. Como truco para aquellas personas que se encuentren en proceso de querer perder peso. Tomar el agua fría ayuda a perder peso ya que nuestro cuerpo quema más calorías para mantener la temperatura.
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  5. Respetar las horas de sueño
    Está comprobado que aquellas personas que duermen menos horas de las recomendables (menos de siete horas al día) luego durante el día se encuentran más cansados, tienen más riesgo de padecer enfermedades, estrés …etc.
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  7. Realizar ejercicio físico de forma moderada
    Pensaran… este tio está loco, estamos cansados y nos manda a hacer deporte. En realidad el ejercicio físico de poca intensidad, que en primavera es ideal para dar paseos al lado del mar o por algún parque con sus árboles en flor, nadar unos 20 minutos, dar un paseo en bicicleta, son todos ejercicios que no requieren estar en una excelente forma física ni exigen una gran energía para poder realizarlos y sin embargo nos ayudan a fortalecer nuestros músculos y a segregar neurotransmisores fundamentales para sentirnos bien como la serotonina.
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  9. Actividades de ocio
    Sobre todo para aquellas personas que su trabajo supone una gran carga de estrés, es importante que realicen alguna actividad placentera que les relaje, ya que el estrés castiga a nuestro sistema inmunológico dejándonos más indefensos ante las enfermedades y más propensos a padecer cansancio, tristeza o incluso depresión.