Si bien las bebidas energéticas fueron creadas pensando en los deportistas, para disminuir los síntomas del cansancio y fatiga muscular, con el tiempo, sus creadores vieron el gran negocio que podía ser este tipo de producto no solo entre los deportistas, sino entre la gente joven en general. Actualmente estas bebidas estimulantes se venden en todo el mundo y quienes más las consumen son justamente los jóvenes.

La mayoría las utiliza en épocas de exámenes como un recurso para aumentar su rendimiento, evitando el sueño, pero también las consumen cuando salen a divertirse, y así aguantar durante más tiempo despiertos. En este último caso las mezclan con alcohol.
Mi experiencia con ellas, no ha sido nada buena. En una ocasión, durante mi etapa universitaria me vi en la necesidad de intentar lo que fuera para no dormirme. Trabajaba todo el día, y cuando llegaba a casa, estaba tan fatigado que estudiar para los exámenes era una misión imposible. Así que un día, me compre 4 latas de una conocida “bebida energética” y antes de terminar el capítulo 4 de anatomía, ya me las había tomado. Sus efectos no se hicieron esperar y al cavo de un rato mis manos temblaban, mi corazón parecía que se me iba a salir de la taquicardia, me invadió una sensación de nerviosismo incontrolable y al final comencé a ver borroso. Asustado por mis síntomas, deje de estudiar e intenté tranquilizarme, sin conseguirlo por supuesto. Recién a las 9 de la mañana, y luego de ver tres documentales completos de la national Geographic logré conciliar el sueño.
Por esta razón, a parte de haberme convertido en un fan incondicional de los documentales de “vida salvaje”, he creado cierta repulsión por el consumo de las “energy drinks” y buscando información he podido hacer una lista de los principales inconvenientes de consumirlas.

¿Cuáles son los riesgos de consumir bebidas energéticas?

  • El principal riesgo es el elevado contenido de cafeína y calorías.
  • La ingesta elevada puede provocar temblores o arritmias y trastornos en la absorción de líquidos y fluidos, que modificarían el proceso intestinal.
  • Estas bebidas pueden actuar como potentes diuréticos, dejándonos deshidratados.
  • Otras sustancias presentes en estos productos: el ginseng, la taurina, efedrina, guanina y arginina, potencian aún mas el poder estimulante de estas bebidas, provocando síntomas mucho mas peligrosos.
  • El consumo diario de mas de 3 latas, podría provocar diarreas, dolor de cabeza, irritabilidad, nerviosismo, falta de concentración, cambios de humor, dependencia psicológica, agresividad, ansiedad o crisis de pánico.
  • Según los expertos la mezcla de estos productos con alcohol podría suponer un grave peligro para la salud, ya que se contrarrestan los síntomas del alcohol y el consumidor no es consiente de su progresiva intoxicación etílica y sigue bebiendo.
  • Mezclar las “energy drinks” con drogas como la cocaína , éxtasis,…etc, puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.