Beneficios del ajo

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Se considera hipertensión arterial cuando una persona presenta una presión arterial de 140/90 mm hg (milímetros de mercurio) o más.  Esta patología afecta a muchas personas, desgraciadamente en la mayoría de los casos es de origen idiopático, es decir, que tiene una causa desconocida.

Se sabe que la herencia genética tiene mucho que ver para presentar o no HTA (hipertensión arterial), así que si tenemos familiares directos que la padecen…aumenta nuestra probabilidad de que en algún momento seamos hipertensos. Por esta razón es conveniente que nos controlemos la tensión esporádicamente, para actuar lo antes posible en caso de presentar valores muy elevados.

Como siempre y desde mi visión enfermera, mi consejo es prevenir la enfermedad antes que tener que curarla. Por lo que comer con poca sal añadida, limitar el consumo de cafeína,  evitar fumar  y hacer ejercicio físico regularmente son algunas de las medidas que deberíamos practicar diariamente  para prevenir que la tensión aumente.

Hoy hablaré un poco de las ventajas de comer Ajo; hortaliza que suele estar presente en la mayoría de los hogares españoles por ser un alimento tradicional de la comida mediterránea.

El Ajo posee una gran variedad de beneficiosas propiedades para el organismo, entre las que se encuentran; antibiótico natural (elimina bacterias), fungicida (elimina hongos), vermicida (elimina lombrices intestinales), anticanceroso, antiagregante plaquetario, antilipemiante (reduce el colesterol) antirreumático…etc.

Además de estas notables propiedades, diversos estudios demuestran que el ajo puede reducir la presión arterial. Esta semana he leído un artículo en donde varios científicos americanos reunieron a un grupo de personas, y estas,  durante 12 semanas debían ingerir diariamente un diente de ajo. Al finalizar el experimento, las personas mostraban una significativa reducción de los niveles de colesterol y de tensión arterial.

La explicación sería que el Ajo, más concretamente  la adenosina, un compuesto presente en el ajo actúa como vasodilatador,es decir, aumenta el calibre del vaso sanguíneo y por lo tanto disminuye la presión sanguínea.

Precauciones a tener en cuenta:

En caso de trastornos de la coagulación se ha de tener precaución en el consumo de ajo a altas dosis ya que puede favorecer la aparición de una hemorragia.

El ajo puede potenciar los efectos de la insulina o antidiabéticos orales y llegar a producir una hipoglucemia. Si consumís  ajo a altas dosis junto con insulina, sería bueno comentarlo con vuestra enfermera o médico de cabecera.

No se recomienda  durante la lactancia materna comer ajos en grandes cantidades. Los sulfóxidos del ajo son excretados en cantidades importantes junto con la leche materna, por lo que podría afectar al recién nacido.

La hipertensión arterial moderada no suele  presentar síntomas, aunque siempre dependerá de la persona. En casos de hipertensiones severas (por encima de 200/120 mm hg) se podrían apreciar  signos y síntomas tales como; mareos, dolor de cabeza intenso, sangrado de nariz,  zumbido en los oídos, enrojecimiento facial, visión borrosa, fatiga…etc. si presentas estos síntomas controla tu tensión arterial.

sugerencias de como comer el ajo:

  1. cuando prepares salsas, guisos…etc. lo puedes introducir.  Lo cortas tan pequeño como quieras.
  2. Si te haces alguna tostada con aceite y tomate, puedes previamente untarle ajo.
  3. Si haces mayonesa casera también le puedes agregar un diente de ajo que le dará un toque muy rico.
  4. En vez de comerlo solo y crudo, que pocos pueden hacerlo la verdad, puedes prepararte un gazpacho y tomar por las mañanas un vaso, que contendrá además antioxidantes como el licopeno y las vitaminas C y A (los 3  abundantes en el tomate),  o la  enzima Q10, que proporciona el pepino.
  5. Cuando salteamos vegetales, puede ser un elemento mas a incorporar, pero evitar que se cocine demasiado, para que no pierda las propiedades.

 

Fuente: Diets in Review