Las hemorroides son una de las patologías más frecuentes en la sociedad occidental, afectando tanto a hombres como a mujeres.  Se estima que entre el 50% al 75% de la población desarrolla la enfermedad hemorroidal en algún momento de su vida, y es probable que este porcentaje sea más elevado aun teniendo en cuenta que son muchas las persona que  padecen en silencio esta enfermedad.

Y si… también hay que entender que se encuentra en una zona muy privada para nosotros y hay que echarle valor para mostrarle el ano a un completo desconocido… por más que este sea tu médico.

¿Qué son las hemorroides?

Las hemorroides son venas que están en el ano y/o recto y que cuando se dilatan se convierten en varicosidades. Según su localización, pueden clasificarse en dos tipos; internas y externas. Las hemorroides internas se presentan justo dentro del ano, donde comienza el recto, mientras que las externas ocurren en el orificio anal y pueden exteriorizarse por fuera del ano a modo de protuberancias.

¿Qué causa las almorranas?

La principal causa que produce la formación de hemorroides o “almorranas” es el esfuerzo que se realiza a la hora de  defecar.  Por lo que una persona que padezca de estreñimiento tiene más probabilidades de sufrir  la enfermedad hemorroidal, ya que deberá realizar más fuerza  para poder expulsar  las deposiciones.

Si bien la principal causa es la que anteriormente he citado, hay otras también relevantes, y que sin duda favorecen la aparición de esta patología. Permanecer sentado por largos períodos de tiempo, la obesidad, traumatismos producidos por la penetración de objetos en el ano, son algunos de los factores que también fomentan su aparición.

Por otra parte una dieta rica en grasas y pobre en fibra contribuye a que nuestras heces sean de consistencias más duras y por lo tanto, tengamos que realizar  más esfuerzo para su expulsión.

Esta dolencia suele aparecer, sobre todo durante el embarazo y después del parto. Debido a la presión que hace el feto al nacer sobre la zona ano-rectal.  Originándose a raíz de esa presión, el abultamiento y expansión de las venas.

¿Cuáles son los síntomas de las hemorroides?

  1. Lo más característico es la propia palpación de las hemorroides en el ano, que incluso pueden ser reducidas manualmente por la persona, al presionar suavemente con el dedo sobre ellas.
  2. Picazón o ardor en la zona anal
  3. Se puede experimentar dolor anal especialmente mientras se está sentado o durante la defecación.
  4. Sangre de color rojo brillante que puede aparecer tanto en el papel higiénico, como en las heces o en la taza del váter.

¿Cuál es el tratamiento que se debe seguir para curar las almorranas?

  1. Los ungüentos que contienen corticoides pueden ayudar a disminuir el dolor y la inflamación.
  2. Las cremas hemorroidales con  lidocaína (anestésico local) ayudan a eliminar el ardor y dolor aunque su uso se debe limitar, (no más de 5-7 días) porque pueden sensibilizar más la zona y provocar más sangrado.
  3. Los baños de asiento, en agua templada durante 10 a 15 minutos, pueden ayudar a aliviar los síntomas de ardor o picor
  4. Para evitar el estreñimiento puedes seguir una serie de hábitos saludables: aumentar la cantidad de fibra en las comidas (frutas frescas, verduras, pan, cereales, etc), beber líquidos regularmente, evitar el alcohol y realizar  ejercicio regularmente.
  5. En el caso de las personas con estreñimiento crónico, hay diferentes fármacos que se encargan de reblandecer las heces para evitar el sobreesfuerzo que supone “ir de vientre”  estando estreñido.
  6. Cuando vayas al baño evita estar más tiempo de la cuenta sentado en la taza del váter, si eres de lo que se lee el periódico cada vez que entras al baño, te recomiendo que intentes cambiar de hábito.
  7. Si las “almorranas” se exteriorizan o prolapsan, puedes  intentar reintroducirlas manualmente, presionándolas con el dedo.
  8. Si tienes la zona muy irritada y te produce ardor, picor, dolor,…etc. procura higienizarte con toallitas húmedas humectantes (las que se usan en bebes)  en vez de usar papel higiénico.

Para los casos que no responden a los tratamientos anteriormente señalados, se puede recurrir a la cirugía, ya sea a través de la hemorroidectomía (extirpación de las hemorroides) o la ligadura de las hemorroides. Esta última consiste en colocar un anillo de caucho alrededor de las venas prolapsadas y estas poco a poco van eliminándose.

Otros métodos son  el tratamiento con laser,  a través de inyecciones, y el de calor, llamado coagulación infrarroja, para reducir el tamaño de  las hemorroides internas.  TODOS se realizan por un cirujano o gastroenterólogo.

¿Qué  complicaciones pueden surgir?

Se pueden formar  coágulos en las hemorroides, desencadenando la muerte del tejido que las rodea.  Por esta razón este tipo de hemorroides se deben extirpar quirúrgicamente.

Un sangrado excesivo y prolongado en el tiempo puede provocarnos anemia ferropénica, manifestándose a través de síntomas como cansancio, falta de apetito, palidez cutánea, mareos,…etc. aunque no suele suceder en la mayoría de los casos.

¿Cuándo debo acudir al médico de cabecera?

Cuando los síntomas de las hemorroides no mejoran con el tratamiento casero o si se presenta sangrado rectal. Es importante que te vea un especialista para que te asegures que el sangrado sea de los hemorroides y no de otra cosa. Además el  te buscara el mejor tratamiento dependiendo de cuál sea tu caso.

 

Fuente:

http://www.fisterra.com

http://www.hemorroides.com.ve

http://www.tuotromedico.com