Beber agua antes, durante y después del ejercicio ayuda a mejorar el rendimiento físico. Una de las funciones más importantes del agua es disminuir el exceso de calor producido cuando los músculos trabajan o se ejercitan. El agua de la sangre y de los espacios extracelulares (fuera de la célula) se transporta a la epidermis (capa superficial de la piel) y se evapora por el calor (sudoración), logrando disminuir y regular la temperatura corporal.

Si tus niveles de agua disminuyen tu rendimiento también disminuirá..

Una pérdida de apenas un 2% del peso corporal puede reducir la fuerza muscular y la capacidad aeróbica en al menos un 10%. El problema es que el si sientes sed mientras te ejercitas, quiere decir que ya has perdido ese 2% de líquidos, con lo cual, debes hidratarte constantemente antes de sentir la sensación de sed.
Si ya perder un 2% era malo, si pierdes un 4% de agua debido a la deshidratación, tu rendimiento se verá disminuido en un 30% aproximadamente, y puedes comenzar a experimentar dolor de cabeza, calambres, perdida de concentración, fatiga y mareos.
Lo peligroso es cuando sufres una deshidratación severa, típico ejemplo en deportes de alto rendimiento y duración prolongada. Se produce cuando pierdes entre un 8 y un 10% de agua. La consecuencia puede ser desde un golpe de calor en el mejor de los casos, hasta un paro cardíaco y la consecuente muerte.

¿Cuánta agua debo beber?

Lo adecuado es beber 500ml antes de hacer ejercicio. Luego es recomendable ir bebiendo entre 125 y 250ml cada 10 a 20 minutos de entrenamiento. Si hace más calor que de costumbre perderás más líquidos, por lo que necesitaras beber más agua que de costumbre.
Al terminar el entrenamiento, al igual que has hecho antes de comenzar, debes beber otros 500ml. Sé que parece mucho, pero te aseguro que en una sesión de spinning de 45 minutos se pueden llegar a perder hasta 1.5 litros de agua a través de la sudoración.

¿Es mejor beber agua o bebidas isotónicas?

Si entrenas menos de 1 hora, el agua es la mejor bebida cuando se trata de reponer la perdida de fluidos corporales.
Las bebidas isotónicas o deportivas (contienen carbohidratos y minerales) son más beneficiosas para deportistas que realizan ejercicio de alta intensidad y durante más de una hora, ya que ayudan a combatir la fatiga y a mantener los niveles de glucosa en sangre cuando los niveles de glucógeno muscular (energía de reserva) descienden.